Mi esposa y yo aceptamos el llamado de salvación de nuestro Señor en la adolescencia, cada uno en su ciudad natal. Nos conocimos en el trabajo y comenzamos una relación que culminó en una boda en abril de 2006.
Antes y después de ese periodo, recibimos exhortación, consejo, acompañamiento y apoyo de nuestros entonces pastores de Comunidad Cristiana Xalapa, así como de mi familia, ya que en ese tiempo teníamos asuntos por resolver con el fin de dar fruto de justicia y dejar atrás una forma de vida anterior.
Fue en el asiento de copiloto del automóvil del hermano Konrad Schmidt, de VNPM Norte —quien en ese momento apoyaba al pastor de la iglesia— donde comprendí el significado del discipulado relacional e individual, sin juicio, pero si con misericordia, sin afán de destruir pero si con amor verdadero, no de rechazo, pero si de esperanza al cambio, un discipulado basado en las escrituras que nos llevó a tomar decisiones importantes de cambio de vida para alinearnos a la voluntad de Dios.
Posteriormente y antes del regreso del pastor Konrad y su esposa Maru al estado de México, mi esposa y yo les preguntamos cómo podíamos pagar todo lo que habían hecho por nosotros durante su estancia. Su respuesta fue:
"Hagan lo mismo que hemos hecho con ustedes."
El mensaje era claro: debíamos acompañar a los hermanos en Cristo que estuvieran en necesidad de ser edificados, exhortados y consolados, tal como ellos y otras personas lo habían hecho con nosotros.
Tiempo después comenzamos a asistir a una iglesia importante y en crecimiento, ubicada en el centro de la ciudad. Ahí nos contagiamos de la pasión por la exaltación a Dios y la oración, así como del deseo de ver el Reino de Dios manifestado en la tierra con poder y autoridad. Colaborábamos en las actividades en las que se nos requería fuera sirviendo en el canto y la música o en enseñar en grupos foráneos asociados a la iglesia entre otras actividades.
Inicio de un nuevo discipulado
En el primer semestre de 2012, un hermano en Cristo muy cercano nos pidió apoyo en oración por su hermana, quien vivía en la vecina ciudad de Banderilla, Veracruz, y había sido hospitalizada por complicaciones médicas. Acudimos a visitarla y orar por ella en el hospital, poniendo manos y declarando sanidad.
Después de una sorprendente alta médica de la hermana de nuestro amigo fuimos invitados a su casa a la ciudad de Banderilla para compartir el mensaje de salvación con su familia, y así comenzamos a asistir entre semana a esta ciudad
Pocas semanas después, con el apoyo del pastor de la iglesia a la que asistíamos, rentamos un pequeño salón para continuar anunciando que Cristo salva, sana y liberta, lo cual pudimos comprobar de manera sobrenatural. Ahí comenzamos a estudiar la Biblia de manera más estructurada, en forma de series, bajo el nombre de "Sembrando Vida."
Aproximadamente un mes después, el jueves 7 de julio de 2012, nos encontrábamos en otro salón un poco más grande, ubicado en la calle principal de la ciudad.
En este lugar se dio la constitución y restauración de familias, sanidad de alma y cuerpo de varias personas. Alabamos a Dios con voces e instrumentos, compartimos alimentos, organizamos reuniones por edades y grupos, así como bautizos, bodas y eventos evangelísticos, celebraciones de fechas especiales, pero sobre todo nuestro mayor disfrute fue convivir con gente tan especial y valiosa en esta ciudad.
Nace el nombre de Vida y Gracia
En mayo de 2015, después de meses de escuchar mensajes centrados en las Escrituras y de un viaje a la ciudad de Guadalajara, Jalisco, tomamos la decisión de caminar de manera independiente al grupo al que pertenecíamos, entendiendo la necesidad de dar mayor valor a la Palabra de Dios y al discipulado relacional e individual. Así comienza una nueva etapa en el mismo lugar pero ahora bajo el nombre de “Vida y Gracia Banderilla”.
Reuniones de hogar en Xalapa, Veracruz, México
Término del tiempo en Banderilla
El 20 de marzo de 2016, por razones personales y con profunda tristeza nos vimos en la necesidad de concluir con el tiempo de enseñanzas con el grupo "Vida y Gracia Banderilla." Sin embargo, recibimos el apoyo de una iglesia hermana para acompañar a los congregantes, ahora en la ciudad de Xalapa, Veracruz, bajo su propio nombre.
Ahora en Querétaro, Querétaro, México
Por un tiempo asistimos y apoyamos algunas iglesias locales. Tuvimos buenas experiencias, pero también comprobamos que, en algunos lugares específicos, la visión de ciertos líderes difería del propósito de la iglesia de Cristo en la tierra, que es enseñar sobre cómo vivir el Reino de Dios y su justicia. En ciertos lugares, encontramos casos donde el propósito era construir una marca personal, crear una empresa con intereses financieros, imponer un sistema jerárquico, velar por conservar la estructura institucional, y en algunos casos manipular a las personas para implantar un reino personal.
Sin embargo estamos estamos tan agradecidos a Dios por cada iglesia, pastor, líder, hermano, amigo y familiar que ha puesto en nuestro caminar para ser enseñados, amonestados, fortalecidos porque cada experiencia ha puesto en nosotros el deseo imitar los aspecto que reflejan a Cristo en sus personas de tal manera que podamos adquirirlos para nuestra vida Cristiana.
Actualmente nos congregamos y aprendemos la Palabra en una iglesia local que estudia las Escrituras verso a verso. Sin embargo, de manera personal y voluntaria, continuamos el trabajo de discipulado individual. Por ello hemos decidido compartir algunas de las primeras enseñanzas compartidas en Banderilla, Veracruz, así como algunas actuales en la ciudad de Querétaro.
Es nuestro deseo que, a través de estas reflexiones compartidas, algunas personas puedan sentirse identificadas con la necesidad de crecer en su vida espiritual comprendiendo las Escrituras con el fin de cumplir la voluntad de Dios que en primer lugar es dar vuelta de 90 grados a nuestra forma de pensar que produzca un cambio de vida de adoptando la mente de Cristo para vivir como él vivió, por lo cual Romanos nos enseña:
"No vivan ya según los criterios del tiempo presente; al contrario, cambien su manera de pensar para que así cambie su manera de vivir y lleguen a conocer la voluntad de Dios, es decir, lo que es bueno, lo que le es grato, lo que es perfecto." — Romanos 12:2 (DHH)
Este cambio de manera de vivir tiene como propósito cumplir la voluntad de Dios en la vida de cada creyente, que es la continua santificación.
"La voluntad de Dios es que sean santos, entonces aléjense de todo pecado sexual. Como resultado cada uno controlará su propio cuerpo y vivirá en santidad y honor, no en pasiones sensuales como viven los paganos, que no conocen a Dios ni sus caminos. Nunca hagan daño ni engañen a otro creyente en este asunto, teniendo relaciones sexuales con su esposa, porque el Señor toma venganza de todos esos pecados, como ya les hemos advertido solemnemente. Dios nos ha llamado a vivir vidas santas, no impuras. Por lo tanto, todo el que se niega a vivir de acuerdo con estas reglas no desobedece enseñanzas humanas sino que rechaza a Dios, quien les da el Espíritu Santo." — 1 Tesalonicenses 4:3-8 (NTV)
Nuestra tarea de discipulado no depende del mandato de algún líder o de alguna institución humana, sino que es un mandamiento propio de nuestro salvador: anunciar de gracia lo que recibimos de gracia, sin intereses personales de por medio, ya que esta es la manera de ser bienaventurados cuando Jesús regrese y nos encuentre haciendo lo que nos mandó.
"Por eso, también ustedes estén preparados, porque a la hora que no piensan vendrá el Hijo del Hombre. ¿Quién es, pues, el siervo fiel y prudente a quien su señor puso sobre los de su casa para que les diera la comida a su tiempo? Dichoso aquel siervo a quien, cuando su señor venga, lo encuentre haciendo así." — Mateo 24:44-46 (NBLA)
Querétaro de Arteaga, Querétaro, México a 7 de julio de 2026
Angie y Heber









